Parte 2: El Trayecto

Cómo transformará la revolución tecnológica nuestra experiencia en vuelos y aeropuertos en la década del 2020 y en adelante

Un taxi google espera a Tom en la puerta de su casa.

En este apartado del informe El futuro de los viajes según Skyscanner os mostraremos el trayecto de TOM (nuestro Viajero del milenio) desde su casa hasta el asiento conectado a internet y amoldado a su cuerpo que ocupará en el avión.

El aeropuerto del futuro: las terminales del futuro y salidas sin interrupciones

Un taxi Google espera a TOM en la puerta de su casa. Poco se parece a los taxis del 2014: Tendrá acceso a internet controlado por gestos y voz a través de una pantalla de 3D, lo que permitirá a TOM hablar por Skype con su familia y amigos durante el trayecto. El habitual desplazamiento al aeropuerto a esta hora, las 16.00 de la tarde, nunca antes había sido tan cómodo.

En el aeropuerto, los avances tecnológicos han eliminado las colas de facturación, y hasta los propios mostradores. TOM puede dejar su maleta en puntos automatizados distribuidos por toda la terminal y facturar mediante una simple orden verbal a su dispositivo ponible de Inteligencia Artificial (IA).

TOM deja momentáneamente su maleta, mientras compra algo de comer

Para la mayoría de los expertos en el sector aeronáutico, este escenario es más que probable. «En el 2025, tecnologías de autoservicio automatizadas a través de Smartphone permitirán a los viajeros dejar momentáneamente su maleta en el McDonald’s o facturar mientras piden un café en Starbucks», afirma Patrick Yeung, CEO de Dragonair.

De hecho, elementos que anuncian la llegada de esta tecnología ya están siendo introducidos en los aeropuertos. British Airways y Microsoft están probando conjuntamente etiquetas de equipaje digitales, personalizadas y activadas por Smartphone, que eliminarán por completo las etiquetas, billetes y tarjetas de embarque impresas.

etiquetas de equipaje digitales con información del vuelo

Estas etiquetas digitales pueden ser predefinidas con información sobre los detalles del vuelo y el destino del equipaje, y gracias a la tecnología de comunicación de campo cercano (NFC) pueden ser escaneadas y enviadas con rapidez.

Esta misma tecnología permitirá a TOM hacer el seguimiento de sus maletas, identificándolas en la cinta transportadora, o podrá ofrecerle una vista aérea del trayecto que recorrerá el equipaje de un lugar a otro del aeropuerto.

«Pero esto es solo la punta de un iceberg tecnológico realmente fascinante», señala el cofundador de The Future Laboratory Martin Raymond: «Estamos asistiendo al nacimiento de lo que se ha denominado el internet de los objetos: en la próxima década, cada vez más productos —50.000 millones de dispositivos, según Cisco— estarán conectados a internet y entre ellos. Y me refiero a productos como ropa, accesorios o frigoríficos, e incluso cepillos de dientes y maletas».

Tabletas inteligentes para hacer check-in en el aeropuerto

Todo esto, según Raymond, significa que los sistemas de etiquetado asociarán tu teléfono, hotel, casa o maleta a un mismo dispositivo y así tu hotel sabrá si necesitas más amenities (jabón, champú, etc.), tu frigorífico sabrá si necesitas encargar alimentos básicos y tu lavadora ajustará la configuración de su ecocarga cuándo sea necesario.

El etiquetado inteligente solo es el principio del viaje. La aerolínea japonesa All Nippon Airways ya está utilizando tabletas inteligentes en su programa Fast Travel, que ofrece tabletas a los pasajeros para que facturen en pocos segundos y después les muestra la ruta hasta su puerta de embarque, pasando por los controles de seguridad.

En los aeropuertos de Heathrow y Frankfurt se ha instalado iQueue, un producto que funciona mediante Bluetooth y es capaz de entender el comportamiento del pasajero y reducir las colas que puedan formarse. Controla las colas, el tiempo de permanencia, los controles de acceso y todos los servicios relacionados.

Expertos opinan que en el futuro, una vez se haya probado el funcionamiento de este tipo de sistemas los pasajeros podrán acceder a estos datos almacenados a través de una aplicación y aprovechar así la información que obtengan para agilizar sus viajes.

Tom haciendo check-in en una terminal de auto check- in

En el aeropuerto surcoreano de Incheon, en Seúl, ya es posible facturar el equipaje con ocho importantes aerolíneas en una terminal de auto check- in. En los vuelos de salida pronto se utilizará un sistema biométrico con reconocimiento facial para el control inmigratorio, mientras que las tarjetas de embarque se eliminarán y serán sustituidas por pasaportes legibles por máquinas.

Según la opinión de numerosos expertos en el sector, estos avances técnicos no son más que la primera etapa de un proceso de automatización integrada de la infraestructura aeroportuaria que los viajeros podrán disfrutar en el 2024.

Según Greg Fordham, director ejecutivo de Airbiz: «Dentro de cinco años no hará falta un solo empleado en toda la terminal».

«La completa automatización del aeropuerto permitirá a los pasajeros tomar el control absoluto de todo el proceso, mientras que un cualificado equipo de empleados multilingües y polivalentes se dedicará exclusivamente a ayudar a aquellos que necesiten de sus servicios».

«Estos procesos automatizados y de autoservicio para los usuarios prácticamente eliminarán todas las colas. Además, cada pasajero procesará su viaje en una zona de uso común, con lo cual se reducirá su tiempo de estancia en el aeropuerto».

Muchas de estas tecnologías estarán presentes en la futura terminal 4 del aeropuerto Changi de Singapur, cuya inauguración está prevista para el 2017. El escaneo biométrico, la auto facturación y el embarque digital vía móvil son solo algunas de las diversas innovaciones previstas, además de conserjes virtuales y tiendas con productos que podremos escanear para comprarlos y recibirlos en casa sin tener que llevarlos en el avión.

Será en las puertas de seguridad del aeropuerto donde TOM recupere buena parte de su precioso tiempo. Las largas colas y las máquinas de rayos X del año 2014 formarán parte de un pasado que ya nadie añorará.

Láseres moleculares examinan a pasajeros y equipaje

«Las tarjetas de información biométrica sustituirán a los pasaportes: identificarán a los pasajeros para confirmar que realmente no entrañan ningún riesgo para la seguridad y les facilitarán el paso rápido por los controles de seguridad, con lo que se ahorrarán buena parte del tiempo necesario para el tránsito y el embarque», afirma el Dr. Yeoman.

También se utilizarán programas de reconocimiento facial para detectar expresiones de cara o movimientos corporales que puedan indicar un nivel elevado de estrés en niños (para así acelerar los trámites correspondientes), la posible existencia de artículos de contrabando (y poder así interrogar a los implicados) o una amenaza para la seguridad del aeropuerto o del avión.

Láseres moleculares examinan a pasajeros y equipaje

Ya no habrá que someter el equipaje a un laborioso escaneo de rayos X: en una fracción de segundo, una nueva generación de escáneres corporales con láseres moleculares examinarán a pasajeros y equipaje mientras atraviesan la zona de seguridad sin impedimentos.

Los escáneres corporales moleculares de Genia Photonics, que actualmente está introduciendo el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, son 10 millones de veces más rápidos que los escáneres convencionales y pueden funcionar desde una distancia de 50 metros, por lo que pueden escanear a todos los pasajeros, no solo a una pequeña sección.

La Torre del Tiempo en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles

El aeropuerto del futuro: la zona de salidas y la creación de aerociudades

Tras haber pasado por las áreas de facturación y seguridad versión 2024, totalmente libres de estrés, TOM ya puede disfrutar del entorno creado en la zona de salidas, cuyo diseño inteligente está pensado para convertir el tránsito aeroportuario en una fase agradable de las vacaciones.

En opinión de Melissa Weigel, directora de Multimedia de Moment Factory, la empresa de diseño de entornos multimedia que se ha encargado de renovar hace poco la terminal internacional del aeropuerto de Los Ángeles: «Hoy en día vemos los aeropuertos como algo por lo que tenemos que pasar para poder viajar, un lugar donde nos sentimos atrapados y del cual queremos escapar cuanto antes».

«En un futuro próximo los aeropuertos serán una parte intrínseca de las vacaciones, un lugar en el que estaremos a gusto mientras esperamos. Serán ideados con la finalidad de mejorar la sensación de bienestar de los usuarios durante el viaje, y serán agradables e inspiradores, con una arquitectura inteligente que creará un ambiente positivo».

Moment Factory, conocida por haber producido los vídeos del tour mundial de Madonna 2012 y su actuación en la Super Bowl de ese mismo año, fue la encargada de elaborar el contenido multimedia e interactivo de siete pantallas LED gigantes construidas en lugares estratégicos de la terminal de Los Ángeles.

El elemento central es la Torre del Tiempo, una estructura de cuatro lados y 22 metros de altura ubicada entre los principales ascensores de la terminal. El trampantojo va cambiando pausadamente y muestra vídeos inspirados en viejas películas de Hollywood, entre otros. «Intentamos concebirlo como un relato de la historia de Los Ángeles», apunta Weigel.

TOM observa las obras de arte del Aeropuerto de Ámsterdam- Schipol

Son vallas publicitarias sin anuncios, instalaciones que en lugar de emocionar al consumidor lo que buscan es transmitir paz y relax.

Considerados durante mucho tiempo áreas de transición anodinas, los aeropuertos se han convertido en uno de los mejores lugares del mundo para contemplar arte. Así, en el aeropuerto Changi de Singapur puede verse la mayor escultura móvil del mundo, Kinetic Rain. El aeropuerto de Schipol, en Amsterdam, exhibe obras maestras holandesas procedentes del Rijksmuseum.

Para Marion Witthøfft, responsable de Excelencia Comercial de Copenhaguen Airports, el giro artístico de muchos aeropuertos es una consecuencia inevitable de las expectativas cada vez mayores de los pasajeros. «Esperan un aeropuerto eficiente, pero que sea más que eficiente», afirma.

Witthøfft quiere que su aeropuerto ofrezca «momentos mágicos» y que los pasajeros «vean y disfruten algo que no se esperaban». Habla con admiración del éxito logrado por Moment Factory en el aeropuerto de Los Ángeles. «A eso es a lo que yo llamo un momento mágico».

TOM en la terraza de un aeropuerto

El deseo de disfrutar de edificios amplios y abiertos conforma en la actualidad el diseño de nuevas e inspiradoras aerociudades repartidas por todo el planeta; aerociudades que evolucionarán y pasarán a ser la principal tendencia en aeropuertos para el 2024.

En el aeropuerto de Singapur-Changi podemos ver un techo de mariposas, un jardín vertical de cinco pisos, cascadas, cuatro cines y una piscina en la azotea. Un número creciente de aeropuertos están instalando sistemas de ventilación y terrazas exteriores que permiten a los viajeros disfrutar del aire libre, ya que cada vez más estudios indican que este es uno de los principales motivos de preocupación para los viajeros internacionales. Según un reciente estudio llevado a cabo por Skyscanner, al 43% de los pasajeros les gustaría disfrutar de un parque al aire libre o una playa en el aeropuerto.

El nuevo aeropuerto internacional de Kuwait —cuya inauguración está prevista para el 2016— será la primera terminal de pasajeros del mundo en obtener la certificación Leadership in Energy and Environmental Design (LEED). En su interior albergará refrescantes cascadas y zonas ajardinadas como un oasis.

«En los aeropuertos del futuro», afirma Martin Raymond, de The Future Laboratory, «podrán verse pantallas interactivas y entornos inmersivos, y se utilizarán sistemas de señalización mediante proyecciones o superposiciones de realidad virtual que permitirán a cada pasajero diseñar su ruta a través de la terminal del aeropuerto. Todo ello formará parte de lo que los expertos ya denominan experiums —parques comerciales, espacios públicos y centros comerciales en los que se utiliza conjuntamente infografía, tecnología de señalización y geoetiquetado con el fin transformar la rutina de los viajes o las zonas de tránsito en una experiencia imaginativa, inmersiva e interactiva».

TOM de compras en una pared virtual

En el año 2024 las compras y las experiencias en restaurantes adquirirán una nueva dimensión por la convergencia del Transtailing [de transit y retailing] —un nuevo formato de comercio minorista en áreas de tránsito— y una mezcla de técnicas minoristas físicas y digitales denominada Phygital [de physical y digital].

El minorista de artículos deportivos Adidas y el grupo de distribución de moda estadounidense Forever 21 han instalado recientemente una serie de escaparates en los que el cliente puede comprar artículos simplemente apuntando con su Smartphone hacia ellos; sin duda un anticipo de lo que nos deparará el futuro de la restauración y las compras en los aeropuertos. Pero imaginemos ahora que estos objetos pueden verse virtualmente, o que a los escaparates se les añaden interfaces hápticas o guantes hápticos como los que utilizan los investigadores para mejorar la cualidad táctil de los videojuegos. Añadamos también una tecnología que desprenda olores individuales provenientes exactamente de aquellas partes del producto donde esperaríamos encontrarlos, como el del cuero en el empeine de un zapato o el interior de un bolso del duty-free, y entonces empezaremos a entender por qué los experimentos con aromas virtuales que se realizan en la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio resultan tan interesantes para los investigadores dedicados a hacer más increíbles y emocionantes las compras virtuales del mañana.

La Pantalla con Aroma que se presentó en la conferencia del IEEE sobre Realidad Virtual celebrada en Orlando en el 2013 puede emitir olores que parecen provenir de zonas concretas de la propia pantalla. Algo que en el futuro, según los investigadores, podría aplicarse a un escaparate comercial o a una estantería de supermercado digital.

Las estanterías virtuales de comestibles de Tesco (cadena multinacional británica de alimentos), cuya fase de prueba se desarrolló en algunas estaciones de metro y paradas de autobús de Corea del Sur antes de ser introducidas en el aeropuerto de Gatwick, han inspirado a algunas tiendas del aeropuerto indio de Nueva Delhi a seguir el mismo camino. Aquí, los clientes que buscan artículos de lujo —perfumes, joyas, cámaras y Smartphones— pueden comprarlos escaneando los códigos QR con sus Smartphones. También se están probando iniciativas similares en Frankfurt y en las salas de vuelos nacionales de casi todos los aeropuertos y terminales secundarios chinos.

Estudios multidisciplinares como Think Big Factory sugieren que en un futuro próximo los grandes espacios como paredes y suelos del vestíbulo de salidas de un aeropuerto podrán ser totalmente interactivas.

TOM se moverá en un entorno en el que gracias a una serie de programas interactivos podrá encargar comida o cualquier otro producto con solo un movimiento de mano o una sencilla orden verbal, con la seguridad de que la entrega será rápida independientemente del lugar donde esté en la terminal.

«Cada segundo que pasemos en el aeropuerto tendrá un gran valor. Sin necesidad de perder el tiempo haciendo cola, los pasajeros podrán acceder a una oferta gastronómica y comercial cada vez más tentadora», afirma el director ejecutivo de Airbiz, Greg Fordham.

«Los pasajeros gastarán mucho más y las zonas comerciales de los aeropuertos evolucionarán para ofrecer servicios que no puedan encontrarse en otros lugares».

TOM hace yoga en un pabellón virtual del aeropuerto

Relajado tras una breve sesión de yoga en un pabellón virtual y unos largos en una piscina rodeada por el paisaje isleño que previamente ha elegido, TOM da instrucciones a su dispositivo ponible para que encargue la comida habitual en una cercana estantería virtual. Cuando vuelva a casa ya le habrán traído todo lo que ha encargado.

TOM hace yoga en un pabellón virtual del aeropuerto

TOM le hace saber a su Compañero de viaje digital que tiene sed. El dispositivo inteligente encarga el batido de frutas favorito de TOM, que llegará mientras este se recuesta en un asiento totalmente moldeado a su cuerpo y, en medio del bosque ubicado en el atrio de la terminal, allí se deja llevar por el sonido de la cascada y el canto de los pájaros.

Y ahora solo le queda relajarse hasta que el software del aeropuerto le informe de que ya puede subir al avión.

Un holograma en 3D de un empleado del aeropuerto avisa a TOM de que su avión le espera

Los vuelos del futuro

TOM se despierta de la siesta, y a su lado tiene un holograma en 3D de un empleado del aeropuerto, proyectado por el software integrado de la terminal, que le avisa de que su avión le espera.

Desde su asiento en el bosque, otros hologramas —introducidos individualmente en sus planes de viaje a través de su dispositivo ponible— le guían por la terminal hasta la puerta de embarque.

Se trata de un hipotético escenario para el 2024 basado en las tecnologías aeroportuarias emergentes hoy en día. En este sentido, se han dispuesto expertos en seguridad holográfica para guiar a los pasajeros en tiempo real y evitarles colas y retrasos causados por frecuentes paradas y búsquedas.

Por otro lado, ya se están introduciendo sistemas de orientación personal. En el aeropuerto de Copenhague, una aplicación de señalización para Smartphone conduce al usuario por la ruta más fácil y rápida hasta su puerta de embarque.

TOM mantiene una conversación en 3D desde su avión con sus familiares y amigos que están en casa

TOM, que no necesita tarjeta de embarque ni tiene que pasar el control de pasaportes gracias al software de facturación digital y biométrica del aeropuerto, se dirige ahora hacia el avión.

La cabina y los asientos del avión han cambiado mucho en la última década, hasta el punto de resultar irreconocibles. El asiento se moldea como si fuera viscoelástico para adaptarse a la forma del cuerpo, mientras que la iluminación inteligente de la cabina está diseñada para eliminar los efectos del jet lag con luces que producen melatonina, la hormona del sueño —como lo hace el dispositivo de cabecera Withings Aura.

El asiento lleva incorporado un control de temperatura individual, así como un dispositivo holográfico de comunicación y entretenimiento que permite a TOM hablar en 3D con sus amigos y familia y ver películas o escuchar la música que le apetece.

Los alteradores de sonido integrados en el reposacabezas del asiento evitarán que otros pasajeros puedan escuchar sus conversaciones, y podrá utilizar guantes hápticos —inicialmente en clase business— para acariciar a sus hijos, besar a su mujer o estrechar la mano de un colega de negocios.

TOM mantiene una conversación en 3D desde su avión con sus familiares y amigos que están en casa

«Este tipo de tecnología ya existe», afirma Martin Raymond, «y ya se pueden encontrar versiones de segunda y tercera generación de estos dispositivos en eventos como la Feria de Electrónica de Consumo de Las Vegas 2014 —a precios muy elevados ahora, pero se espera que disminuyan a medida que vayan entrando en el mercado de masas.

Así pues, dentro de una década habrá cada vez más pasajeros que esperen que haya mayor entretenimiento en los vuelos, lo que obligará a las aerolíneas a buscar tecnologías aún más novedosas para distraerlos.

La estructura de un aeropuerto del futuro

Asimismo, las cabinas se dividirán en zonas para atender todas las diferentes necesidades: relajarse, relacionarse con otros pasajeros o degustar platos servidos por un personal equipado con dispositivos móviles inteligentes que conocen las preferencias de los viajeros.

Es una transformación sorprendente que surge de los avances de la tecnología aérea y los deseos claramente expresados por los pasajeros de hoy. Según un estudio llevado a cabo por Skyscanner, a un gran número de pasajeros les gustaría disponer de habitaciones encapsuladas en los aviones, una clara demanda que invita a repensar radicalmente el diseño aeronáutico y que demuestra que dormir bien debe formar parte del paquete estándar ofrecido en los vuelos.

Precisamente fue la percepción de este reclamo lo que llevó a Airbus a diseñar una cabina conceptual en la que se eliminan las clases tradicionales —primera, business y turista— y se crean diferentes zonas donde los pasajeros pueden relajarse, jugar, interactuar con otros pasajeros y charlar con amigos, familia y colegas que estén en tierra.

Los asientos, que ya no serán de un único tamaño, se adaptarán a la forma del cuerpo, ofrecerán distintos niveles de confort y darán servicio a un número cada vez mayor de población obesa.

El instituto de investigación alemán Fraunhofer ha creado un asiento con control de temperatura integrado que puede ser regulado por el pasajero.

Además, según la asesora de diseño aeronáutico Catherine Barber en la década del 2020 los sistemas de iluminación inteligente convertirán el jet lag en un recuerdo del pasado. Y según Airbus, el mobiliario será limpiado y reparado por si solo gracias a revestimientos que repelen la suciedad y permiten la auto-sanación.

TOM toma una bebida en el bar del avión junto a otros pasajeros

A finales de esta década, las comunicaciones a bordo cambiarán radicalmente para los pasajeros. La conectividad 5G de próxima generación estará disponible en los aviones del futuro, donde descargar a una velocidad de 100 Mb/s a través de sistemas de satélite avanzados de banda ancha será la opción estándar. Son previsiones del informe Connected World Transforming Travel, Transportation and Supply Chains del Foro Económico Mundial, publicado en el 2013.

Por lo tanto, los asientos de avión se convertirán en una combinación de sala de estar móvil y despacho virtual, y ofrecerán películas, música y datos multimedia personalizados que se habrán cargado previamente. Un sistema holográfico de tipo Skype permitirá a los viajeros charlar en tiempo real con familiares y amigos.

Arropado en un asiento hiperconectado y con la temperatura a su gusto o paseándose a sus anchas por las diferentes zonas de la cabina, TOM apenas notará las horas de vuelo en su trayecto hacia uno de los nuevos destinos del año 2024, un destino que será emocionante e inspirador.

TOM se relaja junto a una cascada en un aeropuerto

Conclusión

A mediados de la próxima década, el trayecto desde casa al avión no tendrá nada que ver con el del 2014, lento y estresante en general.

El desplazamiento hasta el aeropuerto será realmente agradable para nuestro viajero, ya que podrá navegar por la red o charlar con amigos y familiares en un taxi equipado con realidad virtual y conectado al ciberespacio.

El aeropuerto ya no será un lugar donde se esperan vuelos sino una aerociudad de lujo, con asientos que adoptan la forma del cuerpo, estanterías virtuales para hacer la compra, cines en 3D, piscinas en la azotea y centros de yoga situados en pleno atrio de la terminal.

Los escáneres moleculares, las etiquetas de identificación digitales para el equipaje y la tecnología de reconocimiento facial y de retina habrán eliminado las colas de los mostradores de facturación y de los controles de seguridad. Empleados en forma de holograma guiarán a los viajeros hasta un asiento que se amoldará perfectamente a su cuerpo y que contará con aparatos multimedia en 3D y conexión a internet entre su equipamiento estándar.

Parte 3: Destinos y hoteles
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Viajar en la década del 2020

Para hacernos una idea de cómo serán los viajes en la década del 2020 debemos tener en cuenta las fuerzas de índole tecnológica, económica y social que reconfigurarán la industria internacional del turismo en los próximos 10 años.

Tal vez el factor con un mayor alcance sea el crecimiento encaminado a la madurez digital. En el 2014 el ciberespacio y sus tecnologías afines han dejado de ser novedosas, ya no sorprenden. Han pasado a ser el telón de fondo de nuestras vidas.

En China, 464 millones de personas, el 34,5% de la población, se conecta a internet a través de smartphones o dispositivos móviles inalámbricos, según datos del China Internet Network Information Center. Asia será el país donde más aumentará la clase media —se triplicará hasta alcanzar la cifra de 1.700.000.000 personas en el 2020, según previsiones de la Brookings Institution—, y su poder adquisitivo condicionará los nuevos hábitos y actitudes globales respecto a la tecnología digital.

En el 2024, la conectividad a internet —y los dispositivos móviles que la hacen posible— será tan habitual como lo son hoy la luz eléctrica y la calefacción central. La tecnología estará perfectamente integrada en la cotidianidad de todo aquel que viaje, tanto en las economías desarrolladas como en las que estén en vías de desarrollo. Según Cisco Systems, en el año 2020 habrá 50.000.000.000 dispositivos conectados a internet.

Simultáneamente asistiremos a una explosión del turismo en los mercados emergentes de Asia, Sudamérica y África —las nuevas economías emergentes de cada región— debido al enorme incremento del poder adquisitivo de sus consumidores.

En el año 2030, Asia, la mayor economía del mundo por regiones y la que registrará un crecimiento más rápido, duplicará su PIB hasta alcanzar los 67 trillones de dólares, superando así las previsiones de PIB conjunto para Europa y el continente americano, según datos del Boston Consulting Group.

Los millones de viajeros procedentes de estos mercados emergentes están dando paso a una época de movilidad global, con una industria turística mundial —y una consiguiente demanda de oportunidades y experiencias en viajes— que crecerá rápidamente durante la siguiente década.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo pronosticó un crecimiento del 3,2% en el turismo mundial para el 2013, un porcentaje que supera con creces el 2,4% de crecimiento previsto para el PIB mundial. Una diferencia que en el 2012 fue aún más pronunciada en las economías emergentes, con un crecimiento turístico anual del 7% en China y Sudáfrica y del 6% en Indonesia.'

La efervescente economía de los mercados emergentes será un antídoto necesario para las continuas turbulencias económicas que definirán la actitud de los viajeros en los mercados maduros —aquellas economías europeas que, junto con la estadounidense, han visto como en los últimos cinco años la deuda y la austeridad asociadas al crac financiero rebajaban sus previsiones de crecimiento.

En el informe Tendencias Globales del Turismo 2012/2013, elaborado por IPK International, se afirma lo siguiente: «Un número cada vez mayor de estos países no puede hacer frente a sus deudas; la crisis del endeudamiento aún no ha alcanzado sus cotas máximas y no pueden excluirse las consecuencias negativas que ello puede tener en el comportamiento de los viajeros —la llamada movilidad descendente— de Europa occidental, Estados Unidos y Japón».

El último factor que ayudará a definir la industria turística mundial de la década del 2020 es de carácter social. Una bomba de relojería demográfica acecha mientras la población mundial envejece a un ritmo sin precedentes.

En el último siglo se ha producido el descenso más rápido de las tasas de mortalidad de la historia, mientras que la esperanza de vida ha pasado de los 47 años registrados en 1950-1955 a los 69 del 2005-2010, según las Naciones Unidas.

En 1950 había el doble de niños menores de 15 años que adultos mayores de 60. En el 2050, el grupo de mayores de 60 años superará al de niños en un porcentaje de dos a uno.

Así pues, en el año 2024 los viajeros se moverán por un mundo en el que la demanda de nuevas experiencias por parte de los mercados emergentes se verá compensada por la cautela financiera de los mercados maduros, europeos y estadounidense, aún en proceso de recuperación.

Cada aspecto del viaje, desde el descubrimiento y la reserva hasta los desplazamientos intermedios y el vuelo, incorporará la última tecnología digital y los viajeros lo harán igual, de manera fluida y natural.




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Metodología de investigación

Este informe de Skyscanner es el resultado del trabajo llevado a cabo por un equipo de 56 editores, investigadores y expertos en tendencias futuras en ciudades clave de todo el mundo con el objetivo de ofrecer, a 10 años vista, un panorama detallado de las tecnologías innovadoras y los nuevos destinos que definirán el sector turístico mundial de la década del 2020.

Los expertos

Hemos explorado las tecnologías futuras aplicadas al turismo y el comportamiento de los viajeros en el futuro con la ayuda de una serie de expertos de renombre mundial, entre los que se cuentan el analista de tendencias futuras Daniel Burrus, autor de Technotrends: How to Use Technology to Go Beyond Your Competition, y el Dr. Ian Yeoman, especialista en el futuro del sector turístico.

Asimismo, nos hemos basado en la información que nos han facilitado el analista en estrategias digitales Daljit Singh; el responsable de Envisioning (Visualización) de Microsoft para el Reino Unido, Dave Coplin; el director Creativo del Google Creative Lab, Steve Vranakis; Kevin Warwick, profesor de Cibernética en la Universidad de Reading; y Martin Raymond, cofundador de The Future Laboratory y autor de CreATE, The Tomorrow People y The Trend Forecaster’s Handbook.

También han colaborado los siguientes expertos de Skyscanner con sus opiniones y experiencia (allá donde ha sido posible, hemos citado directamente sus comentarios en el informe): Margaret Rice-Jones, presidenta; Gareth Williams, CEO y cofundador; Alistair Hann, director Técnico; Filip Filipov, responsable de B2B; Nik Gupta, director de Hoteles; y Dug Campbell, responsable de Marketing de Producto.

Además de los especialistas y fuentes anteriormente citados, para complementar la investigación hemos consultado la red en línea LS:N Global, de The Future Laboratory, y la serie de informes anuales Futures Report de The Future Laboratory sobre viajes, tecnología, alimentación y hostelería.




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Material gráfico

El futuro de los viajes en el 2024 - Parte 1 PDF (2.5Mb)


El futuro de los viajes en el 2024 - Parte 2 PDF (2.5Mb)







El futuro de los viajes en el 2024 - Parte 3 PDF (2.5Mb)







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